miércoles, 26 de octubre de 2011

PORTADA


Centro de Bachillerato Tecnológico
Agropecuario n° 113
“Miguel Hidalgo y Costilla”
Parangaríco, Yuriria, Gto.
Sistema Abierto de Educación Tecnológica Agropecuaria
Ciencia, Tecnología, Sociedad y Valores III
5º “BS” Técnico Agropecuario
ENSAYOS ACADEMICOS DE PROCESOS HISTÓRICOS
Elaborado por:
Eleazar Herrera Onofre
CLARA PARRA DÍAZ

Lic. José Jesús León León
Parangarico, Yuriria, Gto. 27 DE AGOSTO AL 22 DE OCTUBRE DEL 2011

INTRODUCCIÓN

Para hablar de historia tenemos que tomar en cuenta toda investigación. Si se investiga un pasado constituido por hechos humanos podemos afirmar contundentemente: no hay historia sin ser humano.
La cronología de sucesos conforma poco a poco el de venir vivencial de todo el ser humano.
Y con qué finalidad o por qué existe la historia, porque parece inevitable hablar de alguna existencia sin historia.
Por eso la base es explicar y hacer comprensible el desarrollo de la humanidad con características particulares. Aquí es donde aparecen elementos como la educación, la población, la migración, la moda de cada etapa y de cada nación, las catastróficas guerras y la situación pacífica a los conflictos bélicos.
Del mismo lado el hombre al desenvolverse socialmente en el tiempo ha producido uno de los grandes males que hasta hoy aqueja a nuestro México la violencia.
Es sin duda alguna, difícil vivir en sociedad pero es mucho más complicado llegar a entender el actuar humanamente.
Precisamente tal vez la forma de intentar, comprender de manera más clara analizando las posibles decisiones y calificándolas, son a través de la historia.
La manera de ser, de crecer, de pensar, de visualizar un futuro, de vestir entre otros elementos como el educativo forman parte de un proceso evolutivo formativo del hombre.
Los rasgos distintivos de un país se magnifican con sus orígenes o raíces. Nuestro orgullo monumental es el antiguo hombre maya, mexica, tolteca, zapoteco, mixteca o bien chichimeca o tarasco.
No podemos nunca dejar de hablar de la figura humana pero suprema de hidalgo, Aldama, allende, Morelos, Josefa, entre otros, moldeadores de nuestra libertad que esculpieron una dignidad derivada por el hombre blanco español.
Apareció posteriormente Díaz, Orozco, Villa, Zapata, Obregón, Carranza y Madero quienes le dieron forma al país con sus pros y sus contras.
No obstante, tampoco olvidaremos nuestra violación cultural la cual ha dejado huella hasta nuestros días, repercutiendo no solo en nuestro tiempo antiguo, medio moderno y contemporáneo.
El contenido habla con exquisita claridad de una etapa de protohistoria, de una colonización de la educación, de de la población característica y de su migración, del vestir y de la moda, de la guerra y la paz, la violencia ello implica y que a su vez traspasa fronteras y limites, hasta llegar a la época gubernamental y ejecutiva de los llamados líderes políticos nacionales.





LA HISTORIA

INTRODUCCIÓN
En este tema aprenderemos a que se refiere la historia de nuestros antepasados, la cual nos narrará como vamos evolucionando al paso del tiempo, tanto en el aprendizaje de la lectura, la escritura, y pensamiento entre otras enseñanzas.
 Según los antecedentes la historia es el pasado de nuestra humanidad en ella habla de los hechos históricos que han transcurrido hasta la actualidad.
En ella veremos la historia como disciplina académica, en esta nos habla como ha sido transformada para hacerla más interesante y dieron fruto la evolución de la historiografía en Europa Occidental, esto fue lo que dio paso a la fundación de real academia de la historia lo que ayudó a que la enseñanza fuera más obligatoria para las personas porque era un requisito para un currículo ya que era una de las más reconocidas.
Historia como ciencia: En esta nos hablara de la división entre letras y ciencias en la historia, en la cual intervienen varios historiadores que la relacionen con muchas otras ciencias con la filosofía.
Historia como escritura: En este subtema se mencionará como interviene la importancia que tiene la lectura y la escritura para el desarrollo del ser humano como, la imaginación, el aprendizaje, la cultura entre otras.
También veremos el estudio de la historiografía e historiología, la primera nos habla sobre las técnicas y métodos para describir los hechos ante pasados. La segunda son explicaciones y teorías que se dan en el pasado.



DESARROLLO TEMÁTICO
HISTORIA
La historia es la ciencia que tiene como objeto de estudio el pasado de la humanidad y como método el propio de las ciencias sociales. Se denomina también historia al periodo histórico que transcurre desde la aparición de la escritura hasta la actualidad.
Su propósito el engaño, el placer estético o cualquier otro. Por el contrario, el propósito de la ciencia histórica es la fijación fiel de los hechos e interpretarlos ateniéndose a criterios de objetividad; aunque la posibilidad de cumplimiento de tales propósitos y el grado en que sea posible son en sí mismos objetos de debate.
En medicina se utiliza el concepto de historia clínica para el registro de datos sanitarios significativos de un paciente, que se remontan hasta su nacimiento o incluso a su herencia genética.
A su vez, llamamos historia al pasado mismo, e, incluso, puede hablarse de una historia natural en que la humanidad no estaba presente (término clásico ya en desuso, que se utilizaba para referirse no sólo a la geología y la paleontología sino también a muchas otras ciencias naturales; las fronteras entre el campo al que se refiere este término y el de la prehistoria y la arqueología son imprecisas, a través de la paleo antropología).
Ese uso del término historia lo hace equivalente a cambio en el tiempo. En ese sentido se contrapone al concepto de filosofía, equivalente a esencia o permanencia (lo que permite hablar de una filosofía natural en textos clásicos y en la actualidad, sobre todo en medios académicos anglosajones, como equivalente a la física). Para cualquier campo del conocimiento, se puede tener una perspectiva histórica -el cambio- o bien filosófica -su esencia-. De hecho, puede hacerse eso para la historia misma (véase tiempo histórico) y para el tiempo mismo (véase Historia del tiempo de Stephen Hawking, libro de divulgación sobre cosmología).

HISTORIA COMO CIENCIA







Dentro de la popular división entre ciencias y letras o humanidades, se tiende a clasificar a la historia entre las disciplinas humanísticas junto con otras ciencias sociales o incluso se le llega a considerar como un puente entre ambos campos, al incorporar la metodología de éstas a aquéllas.[] La ambigüedad de esa división del conocimiento humano, y el cuestionamiento de su conveniencia, ha llevado al llamado debate de las dos culturas.
No todos los historiadores aceptan la identificación de la historia con una ciencia social, al considerarla una reducción en sus métodos y objetivos, comparables con los del arte si se basan en la imaginación Los partidarios de su condición científica son la mayor parte de los historiadores de la segunda mitad del siglo XX y del siglo XXI  incluyendo, de entre los muchos que han explicitado sus preocupaciones metodológicas, a Fernand Braudel, E. H. Carr, Fritz Fischer, Emmanuel Le Roy Ladurie, Hans-Ulrich Wehler, Buena parte de ellos, desde una perspectiva multidisciplinar (Braudel combinaba historia con geografía, Bracher con ciencia política, Fogel con economía, Gay con psicología, Trigger con arqueología), mientras los demás citados lo hacían a su vez con las anteriores y con otras, como la sociología y la antropología. Esto no quiere decir que entre ellos hayan alcanzado una posición común sobre las consecuencias metodológicas de la aspiración de la historia al rigor científico, ni mucho menos que propongan un determinismo que  no proponen ni las llamadas ciencias duras. Por su parte, los historiadores menos proclives a considerar científica su actividad tampoco defienden un relativismo estricto que imposibilitaría de forma total el conocimiento de la historia y su transmisión; y de hecho de un modo general aceptan y se somenten a los mecanismos institucionales, académicos y de práctica científica existentes en historia y comparables a los de otras ciencias.
HISTORIA COMO DISCIPLINA ACADÉMICA
El registro de anales y crónicas fue en muchas civilizaciones un oficio ligado a un cargo institucional público, controlado por el estado. Sima Qian inauguró en esa civilización los registros históricos oficiales burocratizados. La crítica del musulmán  a la manera tradicional de hacer historia no tuvo consecuencias inmediatas, siendo considerado un precedente de la renovación de la metodología de la historia y de la filosofía de la historia que no se inició hasta el siglo XIX, fruto de la evolución de la historiografía en Europa Occidental. Entre tanto, los cronistas oficiales castellanos y de Indias dieron paso en la España ilustrada del siglo XVIII a la fundación de la Real Academia de la Historia; instituciones similares existen en otros países.
La docencia de la historia en la enseñanza obligatoria fue una de las bases de la construcción nacional desde el siglo XIX. En la enseñanza media de la mayor parte de los países, los programas de historia se diseñaron como parte esencial del currículo. En especial la agregación de historia presente en los lycées franceses desde 1830 adquirió con el tiempo un prestigio social incomparable con los cargos similares en otros sistemas educativos y que caracterizó el elitismo de la escuela laica republicana hasta finales del siglo XX.
A ese proceso de institucionalización, siguió la especialización y subdivisión de la disciplina con diferentes sesgos temporales, espaciales, temático, e  historias sectoriales ligadas a otras disciplinas  o centrada en cualquier tipo de cuestión particular. Ante la atomización del campo de estudio, también se han realizado distintas propuestas que consideran la necesidad de superar esas subdivisiones con la búsqueda de una perspectiva holística  o su enfoque inverso (microhistoria).
El Premio Nacional de Historia  y el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales son los más altos reconocimientos de la investigación histórica en el ámbito hispanohablante, mientras que en el ámbito anglosajón existe una de las versiones del Premio Pulitzer. El Premio Nobel de Literatura, que puede recaer en historiadores, sólo lo hizo en dos ocasiones Desde una perspectiva más propia de la consideración actual de la historia como una ciencia social, el Premio Nobel de economía fue concedido a Robert Fogel y Douglass North en 1993.
HISTORIA COMO ESCRITURA




















El escriba sentado (Saqqara III milenio a. C. -IV o V dinastía de Egipto-).


El escriba sentado (Saquera III milenio a. C. -IV o V dinastía de Egipto-). Representa a un funcionario en actitud de comenzar a escribir, o sea, a registrar un hecho o una interpretación más o menos interesada de hechos seleccionados -económicos, militares, legislativos, religiosos-; una función de consecuencias trascendentales: sirve tanto para el ejercicio y la justificación del poder en su presente como para la preservación de la memoria histórica hacia la posteridad.
La identificación del concepto de historia con la narración escrita del pasado produce, por un lado, su confusión con el término historiografía  y por otro justifica el empleo del término prehistoria para el período anterior a la aparición de la escritura, reservándose el nombre historia para el periodo posterior.
Según ese uso restrictivo, la mayor parte de la humanidad queda fuera de la historia, no tanto porque no accede personalmente a la lectura y la escritura sino porque los reflejados en el discurso histórico han sido siempre muy pocos, y grupos enteros quedan invisibilizados  con lo que ha sido objeto de preocupación de algunos historiadores la reconstrucción de la visión de los vencidos y la historia desde abajo.
Lo mismo ocurre con gran número de pueblos y culturas  que no tienen historia. El tópico los idealiza al considerar que son pueblos felices. Entran en ella cuando se produce su contacto, habitualmente destructivo (aculturación), con civilizaciones (sociedades complejas, con escritura). Incluso en ese momento no son propiamente objeto de la historia sino de la protohistoria, existe la posibilidad de obtener o reconstruir un relato fiable de los acontecimientos que afectan a un grupo humano utilizando otras metodologías: fuentes arqueológicas (cultura material) o historia oral. En buena parte, esta diferencia es artificial, y no necesariamente novedosa: el mismo Heródoto no puede sino usar ese tipo de fuentes documentales cuando redacta la que se considera la primera Historia, o al menos acuña el término, en la Grecia del siglo V a. C. La palabra historia deriva del griego στορία  conocimiento adquirido por investigación, del verbo στορεν. De allí pasó al latín historia, que en castellano antiguo evolucionó a estoria se reintrodujo posteriormente en el castellano como un cultismo en su forma latina original.
La etimología remota procede del protoindoeuropeo *wid-tor-  presente también en la palabras latinas idea o visión, en las germánicas, la sánscrita veda, y las eslavas y en otras lenguas de la familia indoeuropea.
HISTORIA, HISTORIOGRAFÍA E HISTORIOLOGÍA
En el estudio de la historia conviene diferenciar tres conceptos a veces usados laxamente y que pueden llegar a ser confundidos entre sí:






















Historia General de los Hechos de los Castellanos en las Islas y Tierra Firme del Mar Océano, de Antonio de Herrera, edición de 1601.
La historiografía es el conjunto de técnicas y métodos propuestos para describir los hechos históricos acontecidos y registrados. También se denomina historiografía a la producción literaria de los historiadores, y a las escuelas, agrupaciones o tendencias de los historiadores mismos.
La historiología o «teoría de la historia» es el conjunto de explicaciones, métodos y teorías sobre cómo, por qué y en qué medida se dan cierto tipo de hechos históricos y tendencias sociopolíticas en determinados lugares y no en otros. La historia como conjunto de hechos realmente acontecidos en el pasado de la humanidad; aunque muy frecuentemente se entiendan restrictivamente como hechos históricos únicamente a los acontecimientos trascendentes Es imposible ignorar la polisemia y la superposición de estos tres términos, pero simplificando al máximo: la historia son los hechos del pasado; la historiografía es la ciencia de la historia; y la historiología es la epistemología o teoría de la historia.
FILOSOFÍA DE LA HISTORIA
La filosofía de la historia es la rama de la filosofía que concierne al significado de la historia humana, si es que lo tiene. Especula un posible fin teleológico de su desarrollo, o sea, se pregunta si hay un diseño, propósito, principio director o finalidad en el proceso de la historia humana. No debe confundirse con los tres conceptos anteriores, de los que se separa claramente. Si su objeto es la verdad o el deber ser, si la historia es cíclica o lineal, o existe la idea de progreso en ella, son materias que debate la filosofía de la historia.
FINES Y JUSTIFICACIÓN DE LA HISTORIA
Tampoco deben confundirse los supuestos fines teleológicos del hombre en la historia con los fines de la historia es decir, la justificación de la propia historia como memoria de la humanidad. Si la historia es una ciencia social y humana, no puede abstraerse del porqué se encarga de estudiar los procesos sociales: explicar los hechos y eventos del pasado, sea por el conocimiento mismo, sea por que nos ayudan a comprender el presente. La historia, al estudiar los hechos y procesos del pasado humano, es un útil para la comprensión del presente y plantear posibilidades para el futuro. Salustio llegó a decir que entre las distintas ocupaciones que se ejercitan con el ingenio, el recuerdo de los hechos del pasado ocupa un lugar destacado por su gran utilidad. Un tópico muy difundido (atribuido a Jorge Santayana) advierte que los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla, aunque otro tópico (atribuido a Carlos Marx) indique a su vez que cuando se repite lo hace una vez como tragedia y la segunda como farsa. La radical importancia de ello se basa en que la historia, como la medicina, es una de las ciencias en que el sujeto investigador coincide con el objeto a estudiar. De ahí la gran responsabilidad del historiador: la historia tiene una proyección al futuro por su potencia transformadora como herramienta de cambio social; y a los profesionales que la manejan.
DIVISIÓN DEL TIEMPO HISTÓRICO
No hay un acuerdo universal sobre la periodización de la historia, aunque sí un consenso académico sobre los periodos de la historia de la civilización occidental, basado en los términos acuñados inicialmente por Cristóbal Celarius  que ponía al mundo clásico grecorromano y su Renacimiento como los hechos determinantes para la división; y que actualmente es de aplicación general. En cuanto a la división del tiempo prehistórico en Edad de la Piedra y Edad de los Metales, fue propuesta en 1836 por el arqueólogo danés Christian Jürgensen Thomsen.
El problema de cualquier periodización es hacerla coherente en términos sincrónicos y diacrónicos, es decir: que sea válida tanto para el transcurso del tiempo en un único lugar, como para lo que ocurre al mismo tiempo en distintos ámbitos espaciales. Cumplir ambos requisitos resulta difícil cuando los fenómenos que originan el comienzo de un periodo en un lugar (especialmente el Próximo Oriente, Asia central o China) tardan en difundirse o surgir endógenamente en otros lugares. La didáctica de la historia se ayuda frecuentemente de diferentes tipos de representación gráfica de la sucesión de hechos y procesos en el tiempo y en el espacio.[]
Prehistoria. Desde la aparición del hombre de fechas inciertas, hace más de dos millones de años; hasta la aparición de la escritura, en torno al IV milenio a. C..

Paleolítico. Los hechos más decisivos son los ligados a la evolución humana, en lo físico, y a la evolución cultural primitiva. La economía se limitaba a una relación depredadora con el medio ambiente (caza, pesca y recolección), lo que no impedía un impacto notable.
Paleolítico inferior. Primeros modos de talla lítica de instrumentos asociados a restos fósiles de homínidos
Paleolítico medio. Ligado a cambios en la cultura material y en las especies de homínidos
Paleolítico superior. Ligado a la cultura material asociada al Homo sapiens moderno: desde hace 35.000 años hasta hace 10.000 años aproximadamente. Ya no hay cambios significativos para la paleoantropología en el registro fósil; las variaciones entre distintos grupos son mucho más sutiles: las estudiadas tradicionalmente por la antropología física y que se conocían como razas humanas.
Mesolítico/Epipaleolítico/Protoneolítico. Periodo de transición, ligado a los cambios que produjo el fin de la última glaciación. Desde el X milenio a. C. hasta el VIII milenio a. C., aproximadamente. En las zonas en las que significó una transición hacia el neolítico se denomina mesolítico, mientras que en el resto, en las que es las que sólo significa una fase de continuación del paleolítico, se denomina epipaleolítico. Del VIII milenio a. C. al IV milenio a. C. aproximadamente. Su inicio en cada zona está ligado al desarrollo de la denominada Revolución Neolítica: sustitución de la economía depredadora por la economía productora (agricultura y ganadería), lo que intensificó extraordinariamente la densidad de población y el impacto en el medio ambiente.
Edad de los Metales. Desde el IV milenio a. C. que aunque es una época ya histórica en el Próximo Oriente Antiguo, es aún prehistórica en la mayor parte del mundo. Innovaciones tecnológicas de difusión paulatina (metalurgia, rueda, arado, vela). Algunas aldeas se amurallan y aumentan de tamaño hasta transformarse en ciudades.

HISTORIA
Historia. Desarrollo de la escritura como consecuencia de la aparición de los primeros estados. IV milenio a. C. en Sumeria.
















Los miles de guerreros del ejército de terracota (Xian, siglo III a. C.)
Protohistoria. Período de solapamiento: las civilizaciones que desarrollan escritura dejan constancia escrita no sólo de sí mismas, sino de otros pueblos que no lo han hecho.
Nacimiento de la civilización en el. Primeros, en Mesopotamia Antiguo Egipto, Levante Mediterráneo y el resto del Mediterráneo Oriental  con muy poca relación con esos núcleos en India
Antigüedad clásica: Entre el siglo VIII a. C. y el siglo II d. C.. De validez restringida a las civilizaciones griega y romana, caracterizadas por la cultura clásica y unos precoces conceptos de libertad, democracia y ciudadanía que se basaban paradójicamente en la sumisión de otros pueblos y la utilización intensiva de la fuerza de trabajo esclava
Antigüedad tardía: De validez restringida a Occidente, es un periodo de transición, desde la crisis del siglo III hasta Carlomagno o la llegada del Islam a Europa (siglo VIII), en que el Imperio romano entra en decadencia y sufre el impacto de las invasiones germánicas, nuevas religiones monoteístas (cristianismo e Islam) se imponen como religiones dominantes y el modo de producción esclavista se sustituye por el modo de producción feudal. En Oriente sobrevive el Imperio bizantino rehelenizado.
Edad Media: De validez restringida a Occidente, desde la caída del Imperio   romano de Occidente (siglo V) hasta la caída del Imperio romano de Oriente (siglo XV). En un periodo tan prolongado se produjeron dinámicas muy complejas, que poco tienen que ver con los tópicos de aislamiento.

Alta Edad Media: siglo V al siglo X. Una época oscura por la escasez de fuentes escritas, debida al retroceso de la vida urbana y de la descomposición del poder político que caracterizan al feudalismo. La Iglesia, sobre todo a través del monacato, se convierte en la única continuidad de la tradición intelectual.

Baja Edad Media: Del siglo XI al siglo XV. A veces se restringe al siglo XIV y al siglo XV, como Crisis de la Edad Media o Crisis del siglo XIV; denominándose el periodo del siglo XI al siglo XIII como Plenitud de la Edad Media. Se produce una revolución urbana y un aumento de la actividad comercial y artesanal de una incipiente burguesía, al tiempo que se fortalece el poder de las monarquías feudales. Los poderes universales (Pontificado e Imperio) se enfrentan y entran en crisis. Las Cruzadas demuestran la capacidad de expansión europea hacia el oriente del Mediterráneo, mientras en Al-Ándalus (España musulmana) se imponían los reinos cristianos del norte peninsular.
Edad Moderna: De mediados o finales del siglo XV a mediados o finales del siglo XVIII. (Para los anglohablantes, Early Modern Times, es decir, "Primera Edad Moderna" o "Edad Moderna Temprana"). Se toma como hitos que marcan su comienzo la Imprenta, la toma de Constantinopla por los turcos o el descubrimiento de América; como final, la Revolución francesa, la Independencia de los Estados Unidos de América o la Revolución industrial.




















Prueba nuclear en el atolón de Bikini, 26 de marzo de 1954, en plena Guerra fría.

Prueba nuclear en el atolón de Bikini, 26 de marzo de 1954, en plena Guerra fría. La era nuclear se inauguró en 1945, cuando los Estados Unidos lanzaron en Hiroshima y Nagasaki las primeras bombas atómicas. La Unión Soviética la siguió en lo que se denominó carrera nuclear o carrera de armamentos.

Edad Contemporánea. Desde mediados o finales del siglo XVIII hasta el presente. Una inicial era de las revoluciones acabó con el Antiguo Régimen y dio paso en la segunda mitad del siglo XIX al triunfo del capitalismo que se extiende con el imperialismo a todo el mundo, al tiempo que se veía contestado por el movimiento obrero. Las guerras napoleónicas dieron paso a un periodo de hegemonía británica durante la era Victoriana. El comienzo de la transición demográfica (primero en Inglaterra, poco después en el continente europeo y posteriormente en el resto del mundo) produce una verdadera explosión demográfica que altera de forma radical el equilibrio social y el del hombre con la naturaleza, sobre todo a partir de la segunda revolución industrial



CONCLUSIÓN

De acuerdo a lo estudiado en este tema, llegamos a comprender que la historia es muy importante porque gracias a ella podemos observar la manera en que el ser humano ha ido evolucionando a través del tiempo. La historia también nos muestra los grandes errores cometidos por la humanidad en contra de la misma humanidad y del planeta, brindándonos la oportunidad aprender del pasado para no cometer los mismos errores.

También aprendimos como fueron los primeros intentos del hombre para comunicarse con sus semejantes, desde sus primeras representaciones graficas que era la manera de comunicarse hasta llegar al sistema de escritura con que contamos actualmente.

Aprendimos como el ser humano desde sus inicios fue inventando herramientas, y fue perfeccionándolas para poder realizar sus tareas de una manera más efectiva.

La historia nos brinda un panorama muy amplio y general de lo que ha sido el transcurrir del ser humano en este mundo.